La aspereza intensa y una consistencia con cuerpo son el secreto del formato más grande de esta línea de pastas tradicionales. Pensadas para ser gustadas con los condimentos más variados, sus esferas se asocian preferiblemente a los sabores más determinados de las recetas a base de carne o pescado que caracterizan la cocina tradicional de la Cerdeña. Todavía hoy, en nuestra planta, somos capaces de reproducir el antiguo procedimiento manual, en el cual las esferas irregulares se obtienen procesando la sémola dentro de una vasija de terracota (llamada “sa scivedda”) y sucesivamente tostándolas en el horno. Es el formato a conservar siempre en la despensa.